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sofia

Comencé a practicar Bikram Yoga, casi un año después de llegar a vivir en la Ciudad de México, recuerdo mi primera clase como una experiencia muy lejana tratando de ver lo que hacían los que estaban delante de mí en la primera fila, preguntándome si lo hacía bien o mal,  debo confesar que no me sentí especialmente convencida.

Regrese hasta después de un mes aproximadamente, y seguí asistiendo a clases 2 ó 3 veces por semana, y luego casi todos los días,  este segundo comienzo fue diferente, mis clases eran sumamente difíciles, pero quería estar allí todos los días, y sentí que quería ser maestra de este yoga desde ese momento.

Después de un mes de práctica frecuente fui a Venezuela, y todas mis amigas no hacían otra cosa que mencionar lo bien que me veía, lo delgada que estaba, lo bella que estaba mi piel y especialmente lo feliz que me encontraban, yo no había notado nada de esto hasta ese momento, pero de inmediato me di cuenta que así era; algo había pasado, no era solo el aspecto físico, si no mas importante aun; lo que pasaba dentro de mi ser.

Desde ese momento hasta el día que decidí irme al entrenamiento de maestros no paso ni siquiera un año,  siempre supe que estaba haciendo lo correcto, que estar allí, en el “campamento paradisiaco” alejada de mi realidad de todos los días, compartiendo una habitación de hotel con una perfecta extraña, poniendo a prueba mi cerebro al memorizar textos en inglés, haciendo dos clases de Bikram Yoga al día y durmiendo poquísimas horas todas las noches, era lo que debía hacer en este momento de mi vida; no quiero decir con ello, que fue fácil y que no tuve momentos difíciles cuando parecía que nunca terminaría, sin embargo es una experiencia que les recomiendo a todos.

Practicar Bikram Yoga todos los días es el mejor regalo que me puedo dar a mí misma, y enseñar Bikram Yoga es el mejor regalo que les puedo dar a cada uno de ustedes.
No se puede dar a otros si no se está lleno.

Ocly

 
Experiencia en el Teacher Training
 

Cuando regresé del "Teacher Training" y me preguntaban cómo había sido, encontraba muy difícil poner en palabras lo que ocurre en esas 9 semanas; tratando de explicárselo a una amiga, surgió la frase de "No puedes dar a otros si tú no estás lleno" y encontré que es la manera perfecta de definir esta experiencia.

El entrenamiento para maestros está definido por su creador Bikram Choudhury como "intensive" y la nueva locación de Acapulco fue llamada por él mismo "booth-camp in Paradise", es decir una cabina - campamento intensivo en el paraíso. Y la descripción parece ser perfecta desde el punto de vista natural, el sitio escogido para el entrenamiento es hermoso, cuenta con una gran extensión de playa, varias albercas y  jardines, está completamente rodeado por la naturaleza; además se construyó un estudio de yoga capaz de albergar cómodamente a más de 300 personas; sin embargo, lo que hace de este "lugar" una muestra del paraíso en la tierra es lo que ocurre con las casi 300 personas que exponen su naturaleza "humana" cada día, las 24 horas del día.

Y es que en esta cabina, suceden con cada estudiante; las cosas más maravillosas que al final de las 9 semanas, darán paso a un nuevo ser humano "lleno"  de conocimiento sobre sí mismo, que ha enfrentado sus mayores miedos y los ha vencido, que ha encontrado la manera de sobreponerse a la adversidad buscando caminos para lograr el objetivo final, que ahora sabe con seguridad que cada vez que intente hacer algo de  la manera correcta ya lo ha hecho bien sin importar el resultado, que ha aprendido a levantarse cada vez que se ha caído porque sabe que tanto en la clase de yoga como en la vida lo importante es intentar otra vez, un nuevo ser humano que ahora sabe que lo más importante de su vida es su vida.

Esa vida ahora está llena, completa; lista para dar a otros en cada clase que enseñe un poco de todas esas cosas que aprendió dentro de esa pequeña cabina, que fue su vida por 9 semanas intensas en un gran campamento en el Paraíso.

Ocly

ocly