No hay camino fácil, el único camino es el correcto, y el camino correcto es el camino difícil.
Esto es una de muchas cosas que he aprendido en este increíble y maravilloso camino, entre mas difícil sea, es mejor, porque así los beneficios son mayores y duran para siempre.
Llegué a la yoga buscando una solución a mis migrañas en el 2003 y terminó siendo mucho pero mucho más que una cura a los dolores de cabeza. Descubrí que las posturas son mejores que una radiografía o cualquier estudio médico, te dicen como esta tu cuerpo, donde están tus límites, solo tienes que aprender a escucharlo. Aprendí que la yoga no nada más entrena al cuerpo sino a la mente.
Después de un tiempo tuve la suerte de llegar a “Bikram Yoga” y esa si fue la solución a todos mis problemas, físicos, mentales y espirituales. Obtuve más beneficios haciendo Bikram Yoga por 6 meses que en 3 años de hacer diferentes tipos de yoga. Todo en mi cambió y no nada mas mi físico sino mi manera de pensar y mi manera de actuar en las situaciones, aprendí a escuchar a mi cuerpo dándole lo que necesita, no lo que quiere.
Aprendí a entrenar y controlar no nada más mi cuerpo, sino mi mente.
Ahora, cuando se me presenta un reto o una postura difícil, no digo “que difícil”, sino que me pregunto “¿Cómo voy a lograr eso?”
Conocer a Ulises y a Bikram fue un regalo que la vida me dió y que me guió por el mejor camino, el camino de la felicidad. Para mi no es una actividad sino mi forma de vivir.
Es un honor y un privilegio darles clases a todos ustedes y compartir todo lo que he aprendido porque esta vida se trata de dar, no de recibir.
“No te preocupes por nada, olvida todo, solo has yoga”
Liza
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